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Hechos, Sentidos y Preguntas

Publicaciones : Ensayos

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Hechos, Sentidos y Preguntas
Dr. Luis Weinstein

El pasado está vivo en nuestra  memoria, en lo que somos, en las guías para nuestros proyectos de vida. Hay mucho que aprender de la suspensión de la orden de los jesuitas, por resolución papal, en 1773, como de nuestro propio  1973. Hay lecciones   que sacar del poder cubrir con una mirada integradora la expulsión de los jesuitas en 1767 y  la canonización del Padre Hurtado rodeada por el fervor y el respeto  de ciudadanos de toda clase de ópticas de fe y de ideas, en nuestro 2005.

No son fáciles estas consideraciones de conjunto en que la asimilación de hechos, de  características personales, de contextos histórico culturales, de diversidad de creencias, requiere la colaboración, la facilitación, de quien  tenga compromiso, profundas motivaciones, para entrar en la temáticas  en referencia, y pueda aunarlas con el necesario desapego, la distancia imperativa para  dejar espacio a las preguntas, a la libertad  y la creatividad del lector. Ya lo dijo Eliot: Que el conocimiento  no oculte la sabiduría, que la información no oculte el conocimiento. Ese es el logro de este libro de Herman Schwenmber, que navega con destreza entre hechos, sentidos y preguntas.

Herman Schwenmber, descartando que su libro pudiera  inscribirse en la órbita de los ensayos  o de los libros  de historia académica, lo llama Ornitorrinco. Veamos una explicación de lo que es un ornitorrinco. Entre las definiciones breves que encontré,  me parece  apropiada la siguiente:

“Mamífero de la familia ornitorrinquideos, del tamaño aproximado de un conejo, de cabeza casi redonda y de mandíbulas ensanchadas y cubierta por una lámina córnea por lo cual su boca se asemeja al pico de un pato, pies palmeados y cuerpo y cola cubiertos de un pelo gris muy fino” ( Ed. Cult. Diccionario Enciclopédico universal)

Tenemos ante nosotros un ensayo, una monografía histórica, un  ornitorrinco, que en vez de ser  mamífero ave, cada uno incompleto para su propia categoría, un semivalente ensayo-texto de estudios  históricos, es un aporte  a la educación y a la cultura de índole integradora. Creo que  estamos lejos del pato conejo. Es una obra que interpela, abre la imaginación, hace  sentir y pensar. Es la creación de un ingeniero, a  la vez de un poeta que  se interna, impenitente, en laberintos filosóficos; de un investigador que ha regalado al público lector, en “Yo Pecador”,  un  personaje que, cuando pasen estos tiempos de  imperio de la frivolidad  mediática, ocupará   entre nosotros  el lugar de un Pedro Urdemales  o un Quijote; de un observador y comunicador que ya evidenció su capacidad de  moverse  en la crónica viva, paseándose por el mundo en sus “Crónicas de un Ornitorrinco”, el animalito de marras que  no quiere expulsar de su mundo; es el aporte de un educador apasionado que sacó a Ercilla y a la Araucana del desván de las antigüedades reverenciadas y distantes, brindándonos una biografía novelada del fundador de nuestra poesía  y una versión revivida del clásico que puso a Chile en el imaginario mundial mucho antes que lo hicieran nuestros grandes poetas y estadistas.

Este libro tiene, efectivamente, el vuelo del ave y la calidez de los mamíferos, porque en él se da, no en contradicción, no simplemente adosados, paralelos, la integración, la complementación, la sinergia, la  buena ecología de la acción entre el rigor y la amplitud, las ideas y los hechos, las afirmaciones y las preguntas Es decir, es la obra  de un comunicador renacentista.

Dice  Herman Schwenmber, enmarcando el libro, que si la razón  existe es inalcanzable, pero en el camino se aclara, con suerte, algo de la sin razón

La razón es inaccesible. Se trata de un personaje mítico. En la revolución francesa se la hizo  públicamente diosa. Desde los griegos, tal vez desde  la tradición china de Confucio, a lo mejor desde los años en que el ser humano con desmesurado optimismo, fantasiosamente, se ha auto identificado como sapiens, desde siempre la creencia en la omnipotencia de razón está en el corazón del paradigma cultural compartido y en el espesor del inconsciente colectivo.

Lo dice el Tao Te King: “el Tao que se puede nombrar  no es el verdadero Tao.” La razón que podemos atisbar no es el ámbito del absoluto, el último terreno del ser. Lo expresó Einstein: todo es comprensible,  menos  que todo sea comprensible… Más allá de la isla de lo cognoscible está lo circunvalante, el misterio, lo que nos constituye, nos funda, nos sobrepasa.

Más allá  de la razón se encuentra el misterio Más acá de la razón están los afectos, lo inconsciente, las metáforas, las intuiciones. También, la envidia, la busca  del placer, la avidez, el carisma la necesidad de acumulación,  el poder… Un más allá y un más acá acotan el ámbito de la razón La razón  con mayúscula  nos elude Algo  que no  podemos aprehender con  la lógica y el método científico le ocurrió a san Ignacio leyendo una Vida de Santos, cuando convalecía de la herida   que  sufrió en el sitio de Pamplona, y lo fue conduciendo al camino que le permitió  formar la Compañía de Jesús, sin la cual no habría  habido  congregación que  envidiar, odiar, temer, expulsar, comparar, agradecer, admirar.

Herman Schwenmber  nos muestra como el éxito de los jesuitas  es el hilo conductor que nos explica por qué fueron expulsados de Portugal, de Francia y de España por soberanos llevados de consejos de ministros que querían consolidar el poder de la monarquía y avanzar en la modernidad.

 Los jesuitas, uniendo la lealtad última, el voto especial de obediencia al papa, a una capacidad extraordinaria para moverse en  la fe y en el trabajo austero y disciplinado, en la persuasión, la educación, la producción, la administración… habían llegado a ser verdaderos Estados dentro del Estado. Su poder restaba poder  posible a las monarquías, su disciplina, su obediencia institucional, hizo que no resistieran las expulsiones.

No hay  duda que  la expulsión, que las expulsiones  en los países imperiales y en las colonias, fueron medidas crueles,  lindantes  en muchas  ocasiones con el sadismo; procederes que repugnan a la conciencia  humanizadora. Realizados en la órbita del llamado despotismo ilustrado, ilustran bien como  el mundo primitivo del poder y el narcisismo, en este caso narcisismo de  ideología, secreta racionalizaciones y puede operar con un tecno pragmatismo de alto nivel Así también lo hacen Bush y Ben Laden. El tema es, precisamente, la coexistencia de la dirección afectiva, la certeza, la justificación racionalizadora y la actualización de pasos lógicos instrumentales a partir de esa lógica. La razón, más o menos desarrollada, limitada  por la finitud humana, se entreteje con las emociones, las pasiones, los instintos, el fondo  inaccesible del inconsciente  individual y colectivo. Lo dijo Goya, el artista  muy admirado por Herman: el sueño de la razón crea monstruos.

Hoy no se expulsa a los jesuitas. Apreciamos, universalmente, ecuménicamente, al padre Molina y al padre Lacunza, los Ejercicios Espirituales de San Ignacio, la visión cósmica  de Teilhard de Chardin y el emprendimiento fraternal  de San Alberto Hurtado. Somos muchos los que sentimos  que hay algo sórdido que conecta 1867 con 1973. Ahora no son los jesuitas los expulsados, hay otros muchas   víctimas de  prejuicios, de indiferencias,  de odios  abisales, de delirios de persecución. La historia  sigue teniendo en primer plano las luchas por el poder, la busca de cambios  a través  de expulsiones y de golpes, de invasiones, de atentados, de tomas de poder. Afganistán, Irak, las Torres Gemelas, la estación de Atocha, Jordania…. Por cierto, en otra escala, ellos se confunden con lo omnipresente: la descalificación del adversario, la instrumentalización del ser humano, olvidar que el puente entre la libertad y la igualdad sólo puede darlo la  fraternidad.

Fraternidad, encuentro de los humanos con la condición humana. Nuevo espíritu renacentista Encuentro en la diversidad De la  paciencia, del rigor con que Herman Schwenmber se sumergió en las fuentes históricas, de su talento para analizar y  jerarquizar, de   su capacidad ornitorrínquica para  admirar y para ser crítico, de su cuidado por ser ecuánime, de su capacidad para hacerse preguntas y para interpelarnos con ellas. Encuentro en la unidad, en la visión de la historia, de  los hecho fundantes, de Ercilla y de la expulsión de los jesuitas, de la actitud  responsable de no expulsar  del diálogo al que  piense de otra manera.

 La razón última  va más allá del ser humano el vacío consiguiente lo llena la fe, la utopía a la escala humana. Razón y utopía. Herman nos ayuda a no olvidar a Clemente Estable  y su deseo de  que “La utopía sea tan fuerte que parezca razón, que la razón sea tan bella que parezca utopía”.***

 Autorretrato

Luis Weinstein, Lucho para los amigos. Es padre de tres hijos, Luis , José y Marisa y abuelo de diez nietos. La madre de sus hijos fue María Luisa Cayuela, cardióloga, republicana española fallecida en 1999.  Actualmente está casado  con la  pediatra argentina Carina  Vaca Séller. Médico  psiquiatra y especialista en salud pública, educador comunitario, ensayista y poeta, ex profesor en la Universidad de Chile y fundador de varias organizaciones  no gubernamentales en Chile y otros países.

El centro de su trabajo en educación, reflexión  y escritura es la relación entre desarrollo personal y cultura, partiendo  de la  emoción  del asombro  y de la apertura a la comunicación profunda, en el contexto  del llamado nuevo paradigma integrador.

Trabaja con la Universidad  Bolivariana; hace clases de pregrado en la U. de la República, sendos magister en la U. de Valparaíso y  la USACh. Director del Centro Las Coincidencias de Isla Negra, donde realiza un curso anual de Formación de Guías Poéticos, Vice presidente de Artistas Pro Ecologia y miembro el Directorio de la Corporación de Estudios de la Calidad de Vida (antiguo Hospìtal San José ) y del Canelo de Nos. Sus últimos libros: El Jardín del Asombro y el Color Azul (Cuatro Vientos)  y Salud de las Personas y la Salud del Desarrollo (Lom).






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 Referencia
Dr. Luis Weinstein.  "Hechos, Sentidos y Preguntas."  Anaquel Austral: Editorial Poetas Antiimperialistas de América.    5 de Diciembre de 2005.
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