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Virginia Vidal   Anaquel Austral
Crónicas   www.virginia-vidal.com

Insondable riqueza del castellano de países hispanoamericanos

Los que tenemos el vicio del “scrabble” y jugamos con la ultima edición del diccionario de la RAE junto al tablero, podremos usar sin vacilar las palabras “zum” o “chateo”  y muchas más que escuchamos a la salida de los colegios o en la Vega Central, gracias al nuevo Diccionario Panhispánico de Dudas.

A Alfredo Matus Olivier le ha cabido destacada participación en la coordinación y elaboración de esta obra de tremenda importancia para los países latinoamericanos, para los “hispanos” de Estados Unidos y para todo el universo de la lengua castellana.

Dicha participación en el Diccionario Panhispánico de Dudas se define en la gestación del proyecto, de su concepción y metodología, y como uno de los miembros de la Comisión Interacadémica que lo llevó adelante (seis años de trabajo). Pero se trata de una obra corporativa, como el Diccionario Oficial, cuya autora es la Asociación de Academias de la Lengua Española.

Alfredo Matus Olivier, presidente del Instituto de Chile y director de la Academia Chilena de la Lengua, especialista en Lingüística Hispánica,  ha demostrado ser un académico de enorme  sensibilidad para captar  la riqueza del castellano que se habla en Chile, cuyo acervo de neologismos y arcaísmos es incalculable. Con respecto de los últimos, cada región del país posee su propio caudal. Baste con saber que sólo Gabriela Mistral ni siquiera olvidó los bellos y antiguos nombres de las mujeres elquinas y recogió y no sólo mantuvo vivo el patrimonio de su valle sino que lo echó a correr por el mundo.

Este académico, co-redactor del Diccionario del Habla Chilena (1978), ha estado alerta a las siempre renovadas jergas juveniles, al florido lenguaje popular que recoge la prensa amarilla, a las inagotables reservas de imágenes, comparaciones, sin-sentidos y locuras idiomáticas de un pueblo creador que aun si no puede viajar, se las ingenia siempre para sacar de las fronteras expresiones preñadas de significación y gracia. Es así, como no hay país de la tierra que no conozca palabras como “pololo” o “momio” y más de alguno ya las ha hecho suyas.

Reflejan su dinamismo y permanente investigación algunos trabajos de Alfredo Matus: El español, patrimonio plurinacional y multiétnico (1998), Y pues la espiriencia ense- (1999), Las academias de la lengua en el español del futuro (1999), Configuración de la base lingüística del español de Chile (2000), Estudios mistralianos de Rodolfo Oroz (2000), Corrección académica: ideal panhispánico y norma culta (2001).

 


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Virginia Vidal. "Insondable riqueza del castellano de países hispanoamericanos." Actas Literarias. Ottawa:Editorial Poetas Antiimperialistas de América. 7 de Diciembre de 2005.
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