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Cintio Vitier ha muerto, pero su voz no se apagará
Virginia Vidal

 

Me ha pegado fuerte la noticia de la muerte del poeta Cintio Vitier. Lo veo acá en Santiago, cuando lo entrevisté para “Punto Final”, siempre junto a Fina García Marruz, su compañera inseparable. Cuando a ella, Chile le dio muy merecidamente el Premio Iberoamericano de Poesía“Pablo Neruda”, tuvimos una alegría inmensa y la esperanza de verlos llegar juntos. No fue posible.

Cada vez que iba a La Habana, lo pasaba a ver al Centro de Estudios Martianos. Su fina estampa, su serenidad, su voz mesurada, su honda sabiduría demostrada con sencillez convertían la conversación de este pensador en placer inagotable. Hablaba con orgullo de sus hijos, músicos y compositores eminentes. Él me regaló las obras de Martí. No las pude traer a Chile cuando me quitaron la L del pasaporte y pude regresar, entonces las doné a una escuela de Caracas.

Un día encontré a Cintio emocionado comparando diversas publicaciones de “Paradiso”, entre ellas la de Ediciones de La Flor y otra de La Unión, porque preparaba la edición crítica. Hablaba con entusiasmo de esa antigua amistad forjada en el grupo y en la revista Orígenes. Él nos dio la visión humana de Lezama Lima, el grande poeta de la lengua y la imaginación.

Cuando yo empecé a escribir “Gabriela Mistral el agua viva”, me regaló la antología de Eliseo Diego: Poesías. Gabriela Mistral.

Pocos ensayos más profundos sobre nuestra poetisa que el de Vitier, quien consideró "Ejemplo macizo de expresión americana universal la poesía de Gabriela reduce a cenizas toda polémica en torno a las "posibilidades" de nuestra cultura".

 

Él antevió algo que ahora es mucho más nítido: el aporte de la literatura latinoamericana a la humanidad no sólo es lo neto de su identidad, sino también lo definido de sus nombres, el vigor de su presencia, el no encubrimiento de la realidad y la dignidad para asumir su tradición. Gabriela Mistral le permitió reflexionar además sobre la originalidad del alma americana en su ensayo “La voz de Gabriela Mistral”, escrito en 1957.

 

Este ilustre poeta y crítico cubano calificó el de ella como "un tono de una americanidad insondable". A su juicio, "Gabriela Mistral encarna en nuestro siglo la voz de la mujer hispanoamericana, llegando a recordarnos, en el centro de su madurez, la majestad de las incaicas Vírgenes del Sol y la pesadumbre de las madres bíblicas".

 

Para Vitier, "la americanidad entrañable de su voz” no reside únicamente en los temas americanos ni en "la veta del arcaísmo rural de su lenguaje", sino en "el tono, en el dejo, en la inflexión, y aquí tocamos ya nociones límites, irreductibles al análisis, por eso mismo reducidas a verdaderas esencias".

Su obra literaria –poesía, ensayos, narrativa-es tan importante que fue galardonada el año 2002 con el Premio Latinoamericano Juan Rulfo, premio que antes había recibido Eliseo Diego, uno de sus amigos más queridos. Cuba lo honró con la Orden "José Martí" del Consejo de Estado Sus novelas han sido consideradas como una extensión de su ejercicio poético. En 1988 recibió el Premio Nacional de Literatura.

Repitamos en su homenaje su “Último Epitalamio”:

 

Pero si al cabo vienes, despojada

de tus flores nupciales, a la hora

en que el mundo hasta el fondo se desdora

y la ceniza cubre a la mirada;

pero si entonces, con la boca helada

del ocaso postrero que devora

toda ilusión, fatal coronadora,

al oído me dices: soy la nada,

te daré gracias por dejarme verte

y abrazarte desnuda, y por ser míasiquiera en el instante de perderte;

y dormiré en el tálamo que hacía

mi corazón, soñando que la muerte

es tu último velo, poesía.

 

 

Para mayor información de los lectores, extraemos de su página el listado de su fecunda obra:

 

Bibliografía.

Poesía: Vísperas. Compilación. (1953). La luz del imposible (1957). Testimonios. Compilación. (1968). La fecha el pie (1981). Antología poética (1981). Hojas perdidizas (1988). Vísperas y Testimonios (1988). Nupcias (1993). Antología Poética (1993). Dama Pobreza (1994). Poesía (1997). Poesía Escogida (1999).

Ensayo: Experiencia de la poesía (1944). Lo cubano en la poesía (1958; 1970). Poética (1961; 1973). Temas martianos (1981). Puerto Rico (1981). Crítica sucesiva (1971). Ese sol del mundo moral. Para una historia de la eticidad cubana. (1975). Temas martianos (1982). Crítica cubana (1988). Prosas leves (1993). Para llegar a Orígenes (1994). Lecciones cubanas (1996). Obras 1. Poética (1997)Obras 2. Lo cubano en la poesía (1998). Obras 3. Crítica 1 (2000). Resistencia y libertad (2000).

Narrativa: Antologías. Diez poetas cubanos (1948). Cincuenta años de poesía cubana (1952). Las mejores poesías cubanas (1959). Poetas románticos cubanos (1960). Flor oculta de la poesía cubana (1978). José Martí. Obra literaria (1978). De Peña Pobre (1980). Los papeles de Jacinto Finalé (1984). Rajando la leña está (1986). Cuentos soñados (1992).

Traducciones: Iluminaciones, de Arthur Rimbaud (1961). Compilación: Juan Ramón Jiménez en Cuba. (1987).

Algunas distinciones: Orden de Primer Grado "Félix Varela". Medalla "Alejo Carpentier". Orden "Carlos J. Finlay" del Consejo de Estado. Distinción por la Cultura Nacional. Distinción "Raúl Gómez García". Medalla"Fernando Ortiz" de la Academia de Ciencias de Cuba. Medalla "30 Aniversario" de la Academia de Ciencias de Cuba. Distinción "Mahadahonda" 1936 de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba. Orden "Juan Marinello". Sello del Laureado del SNTC. Hijo adoptivo de Bayazo. Doctor Honoris Causa de la Universidad de La Habana, de la Universidad Central "Marta Abreu" de Las Villas y de la Universidad Soka de Japón. Oficial de Artes y Letras de la República Francesa. Diploma de la Universidad de Turín, Italia como participante en el Homenaje a Antonio Machado (1980). Orden "José Martí" del Consejo de Estado.

 

 






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 Referencia
Virginia Vidal.  "Cintio Vitier ha muerto, pero su voz no se apagará."  Anaquel Austral. Ed. Virginia Vidal. Santiago : Editorial Poetas Antiimperialistas de América.    2 de Octubre de 2009.
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